Con la melena al viento
y el vestido sencillo
fue mi amiga a su boda
un viernes que no llovía.
Aunque el frío apareció
ella no tenía frío
gracias a las largas mangas
que escondían sus bracitos.
La cola del vestidito
no espantaba a los vecinos
porque el tamaño era corto
para lo que se ha visto.
El escote lo tapaba
un encaje muy bonito
igual al de las dos mangas,
hecho a mano con los hilos.
Subida a sus tacones
mi amiga dijo no
cuando un sí Dios le pedía
y dejó a sin ser marido
al novio que la quería.
Entra en el link y mira
las fotos de aquella dicha:
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