Corría como una niña
con sandalias estrenadas
a juego con el vestido
de verano floreado.
Eran unas chanclas lindas,
con el tacón recortado
a la nada sobre el suelo
y los talones al aire.
Los acabados perfectos.
El material piel y caucho.
La pisada comodísima.
El precio casi un regalo.
Entra en el link y mira
la verdad que te he contado:
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